
Sabias que la fresa era muy importante en la época romana por sus propiedades terapéuticas? Pues sí, prácticamente era utilizado para el tratamiento de todo tipo de enfermedades.
La fresa es una fruta pobre en calorías, pero rica en vitamina C, que es un excelente antioxidante. También ayuda en la absorción del hierro. Tiene vitamina A, K, B1 y B2, además de potasio, hierro, calcio, magnesio y fibra.
Excelente para los postres, las tartas, las jaleas, los zumos y los cócteles! Las fresas son excelentes acompañantes de los cereales matutinos. Y para mi es una de mis frutas favoritas!
- 500 grs. de fresas cortadas
- 1 lata de leche condensada
- 1 lata de crema de leche
- 1 cucharada de vino de oporto o licor de fresa
Lava y corta las fresas en cuartos. Colócalas en un tazón con el licor y deja macerar unos minutos. Aparte bate la crema de leche con la leche condensada hasta que esté firme y cremosa. Adiciona esta mezcla al tazón con las fresas, une todo bien y sirve en copas. Es bueno que esté frío a la hora de comer.
Nota: puedes decorar con unas rodajas de fresa o con unas hojas de menta.
Desde chicos escuchamos que la zanahoria hace bien a los ojos, y con esta historia, me la comí millones de veces…Y realmente es cierto, la zanahoria es un alimento excelente desde el punto de vista nutricional por su alto componente de beta caroteno, ideal para la vista y la piel.
Su mejor época es el final de la primavera, donde ellas son más pequeñas y de sabor mas dulce, por lo que es e mejor momento para comerlas crudas; lo que no ocurre en el invierno, porque las zanahorias en esa época son grandes, por lo que son mejor utilizadas en la confección de sopas o guisados.
- ½ kilo de zanahorias
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de comino molido
- 1 litro de caldo de aves
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal, pimienta y perejil picadito
Pela y corta las zanahorias en rodajas finas. Colocalas a cocinar en el caldo de ave y añade el diente de ajo picado, el comino, el aceite y la sal. Cuando veas que las zanahorias están cocidas, retiralas del fuego y licúa todo hasta que esté cremoso. Si quieres puedes adicionar una cucharada de crema de leche.
Al servir coloca el perejil para adornar.
Nota: puedes sustituir el perejil por hojitas de menta picaditas.

Una vez vi en la revista Hola, una receta que me llamó la atención, una crema de lechuga. He guardado la receta durante años, al punto que pasaron ya 11 años y solo este fin de semana la confeccioné.
He quedado impresionada, porque su sabor es suave y es de efecto relajante. Por lo que si la comes de noche te ayudará a tener unos dulces sueños.
El tiempo que demoré en cocinarla fueron menos de 30 minutos.
Dame tu opinión sobre esta delicia!
- 1 lechuga bastante verde en juliana
- 1 cebolla media picada en juliana
- 40 grs. de margarina
- 1 ½ vaso de leche
- 1 ½ vaso de agua
- ½ pastilla de caldo de ave
- 2 cucharadas de puré instantáneo
- 1 cucharada de perejil picado fino
- Sal, pimienta y nuez moscada
Lava, seca y corta en tiras la lechuga. En una cacerola coloca la margarina y la cebolla. Cuando esté transparente la cebolla colocas la lechuga y la cocinas hasta que esté blanda. Luego le agregas el agua, la leche y el caldo de ave. Agrega una pizca de nuez moscada. Tapas y dejas que se cocine por unos 10 minutos. Luego lo retiras del fuego y lo licuas. Si la crema queda espesa agrégale un poco de leche. Si queda muy líquida, añadele los copos del puré de patatas para que tenga mejor consistencia. Sírvela con el perejil picado fino por encima que aromatiza muy bien la crema.
Nota: las hojas de las lechugas tienen que estar sanas y es mejor si el verde es intenso. Si no te apetece colocarle el perejil fino encima, le puedes colocar unos trocitos de tocineta frita o queso a tu gusto.

Si quieres comenzar con una crema suave, tienes que probar esta receta con guisantes. Es una receta que hago en menos de 15 minutos, y que la puedes guardar en la nevera para el día siguiente.
A los chavales les va muy bien, y a quien está haciendo dieta pues también, ya que no lleva patatas.
El guisante es un ingrediente muy versátil, ya que es uno de los ingredientes que más se emplea hoy en día en la cocina, ya que combinan muy bien con arroz, patatas, carne, pescados, pasta, además de ser el ingrediente básico en la elaboración de algunos platos como por ejemplo los estofados.
- 500gr de calabacín
- 200gr de zanahoria
- 200gr de calabaza
- 1 cebolla
- 1 lata grande de guisantes
- 1 cubo de caldo de gallina
- Margarina al gusto
Pela el calabacín, la cebolla, las zanahorias y la calabaza. En una cazuela sofríe en margarina la cebolla y los guisantes. Cuando esté transparente la cebolla añade el resto de los ingredientes. Agregar ¾ de litro de agua y el cubo de caldo. Dejar hervir hasta que esté cocido. Luego licua todo en la licuadora y sirve.
Nota: Puedes servir esta crema con pequeños trocitos de pan tostado, o una pizca encima de queso rallado a tu gusto.